Al parecer, es imposible comer cualquier cosa que arroje una sombra y no lastimarla. Después de ver los resultados de este estudio, muchos de los vegetarianos que gustan de vanagloriarse por no estar fomentando el sufrimiento resultan banales. Mientras su brócoli está quieto en su plato, este sabe bien que en cualquier momento será masticado.
Heidi Appel y Rex Cocroft, investigadores de la Universidad de Missouri, han demostrado que las plantas son capaces de sentir cuando están siendo ingeridas o lastimadas de cualquier manera. Incluso pueden reaccionar ante su inminente fin al activar ciertas defensas.
Para probar esto, los investigadores colocaron orugas sobre algunos berros (su alimento favorito), luego quitaron las orugas y a los berros les colocaron láseres y pequeños espejos que imitaban las vibraciones que emiten las orugas cuando se alimentan de ellos. Cuando los científicos después volvieron a colocar las orugas reales en las plantas, encontraron…
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La diversidad de pensamiento es como los colores